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El Shinai I enero 14, 2009

Posted by Nadia L. Orozco in Filosofía, Generalidades.
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Recibí mi primer shinai el 14 de febrero de 2006, y aunque desde entonces me queda claro que es lo más indispensable del equipo para la práctica de kendo, no había tenido la inquietud de escribir al respecto hasta ahora que, luego de cumplir tres años como practicante, me percaté de lo importante que es el shinai para el kendoka, y lo mal que, con frecuencia, lo tratamos. Buscando información respecto a su mejor cuidado, he ido descubriendo que, más que una mera herramienta de entrenamiento, el shinai es un símbolo de la práctica moderna del kendo.
Aunque el bokuto era parte fundamental del entrenamiento de los samurái, no fue sino hasta el siglo XVIII que el shinai y el bogu hacen su aparición entre la parafernalia de los guerreros de de la espada. Anterior a este momento histórico, Japón había estado sumergido en una serie de guerras civiles que paulatinamente habían convertido a los samurái en la clase dominante. Es en el año de 1603 que se establece el shogunato Tokugawa e inicia un periodo inusitado de paz (con pequeños pero poco significativos brotes de violencia) en el que se estableció un sistema económico y social de tipo feudal. Es durante este largo periodo (1603-1868 ) que el kendo comienza a tomar forma como lo conocemos actualmente.
Alrededor de los años de 1700’s, Chuta Nakanishi, quien desarrollo su propio estilo de itto ryu, creó el bogu y el shinai como parte del equipo necesario para sus entrenamientos (Craig, 2003:7). Este equipamiento le permitió no sólo minimizar las heridas infringidas durante la práctica, sino también darle un giro más competitivo al uso de la espada, en virtud del periodo de paz mencionado antes. Cabe señalar que fue un heredero de la escuela Nakanishi-ha Itto-ryu, Takano Sazaburo, a quien debemos la introducción del kendo en la sociedad actual.
Bajo esta luz, la importancia del shinai cobra otro sentido. Se trata del símbolo de un periodo de transición en el que se observa el paso del bujutsu al budo, de las martial arts a las martial ways (Craig, 2003:16-18, 53). Si bien no hay una clara diferencia más que en términos históricos, y quizá en términos de la intención y la intensión (bujutsu se relaciona más con la práctica de kendo kata; budo con el keiko), lo que pervive en ambas es el profundo respeto que se le tiene a la espada y lo importante que es tratarla como parte de uno mismo: como una extensión de tu propio espíritu.

Bibliografía
Craig, D. M. (2003): The Heart of Kendo. Shambhala:Boston & London.

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